2011: Lo bueno, lo malo y lo feo
Lo bueno: El surgimiento de un gran número de microcervecerías.
Son tantas que prácticamente no hay semana en que no haya nuevas cervezas y es casi imposible mantenerse al día con las nuevas etiquetas. Esto es, sin lugar a dudas, bueno para la industria de la cerveza artesanal de nuestro país. Lo previsible es que cada vez haya mejores cervezas como resultado de la competencia, de la experiencia adquirida y de la exposición a consumidores cada vez más informados y por lo mismo más selectivos. En el camino, algunos microcerveceros no lograrán consolidar sus empresas pero eso es- por duro que pueda sonar- lo normal y lo mejor para los consumidores que son los que deben de importar por una razón simple y sólida; son los que pagan. El argumento de “todo esfuerzo es meritorio” perderá peso de manera gradual y cada vez será más difícil comercializar cervezas malas y caras. Por ahora, aprovechemos para probar la mayor cantidad de marcas que podamos, eso nos hará mejores consumidores y nos permitirá afinar nuestros criterios para seleccionar las mejores cervezas.
Lo malo: Se siguen comercializando cervezas a precios elevadísimos en términos de precio/calidad.
Ya veremos los días en que el precio de la cerveza esté en función de la calidad y no, como ocurre hasta ahora en función de la necesidad del microcervecero de hacer viable su modelo de negocio. Por ahora, el consumidor está pagando lo que el cervecero necesita para seguir operando, lo que nos lleva a preguntarnos; ¿hasta que punto se puede sostener esta situación? Es de esperarse que en la medida en que el consumidor se vuelva más selectivo, por más informado, los precios se ajusten. Concedamos que el precio de la cerveza no se determina en ningún caso en función de la calidad exclusivamente, pero sin duda ésta debe ser un parámetro de peso. Por ahora no lo es.
El otro argumento; “la cerveza artesanal cuesta más porque es mejor” tampoco se sostiene. La calidad no es función del método de elaboración y todos los aficionados hemos probado cervezas artesanales malas y cervezas industriales buenas.
Lo feo: La comunidad no acaba por integrarse.
Por un lado no hay hasta la fecha ninguna organización gremial que agrupe y represente a los miembros de lo que comúnmente llamamos “movimiento cervecero artesanal”. Tal vez sea muy pronto para que se dé esta integración, pero si tomamos en cuenta que hay algunas marcas que han estado en el mercado por más de 10 años, se antoja pensar que sería bueno contar con algun tipo de Asociación gremial. Algunos me dirán que estamos pasando por alto a ACERMEX. No es así, solo que: ¿ a quienes representa? ¿ con que propósitos?¿ cuales son los avances?
En fin, hay mucho más que lo anteriormente expuesto pero esto es- grosso modo- desde nuestro punto de vista, lo que mas resume el estado de la industria de la cerveza artesanal de México durante 2011.
